El Big Thursday de Cloudbreak: Un día que cambió la historia del surf

Big Thursday de Cloudbreak

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El World Surf League ha compartido imágenes del “Big Thursday de Cloudbreak”, un día que se recordará no solo por las olas colosales que rompían, sino también por la decisión de la ASP de cancelar la competición.

El Volcom Fiji Pro 2012 se grabó en la memoria colectiva del surf no por las mangas que se disputaron, sino por el momento en que la competición fue suspendida debido a condiciones extremadamente peligrosas en Cloudbreak.

La organización de la entonces ASP World Tour tomó una decisión sin precedentes: detener el evento en pleno periodo de espera, cuando un potente swell del Pacífico Sur generó olas que superaban con creces los cinco metros, con series aún más grandes.

Cloudbreak, reconocida como una de las izquierdas más desafiantes del mundo, ofrecía tubos interminables pero también condiciones extremas, con corrientes intensas, vientos fuertes y un alto riesgo de accidentes en el arrecife poco profundo.

A pesar de que el evento oficial no se llevó a cabo ese día, varios surfistas profesionales y free surfers se lanzaron al agua para aprovechar un mar excepcional, dando lugar a una de las sesiones más memorables en la historia reciente del surf: olas gigantes, caídas espectaculares y momentos de gran tensión.

Las imágenes y vídeos de esa sesión se propagaron por todo el mundo, mostrando a surfistas como Nathan Fletcher, Ramon Navarro, Parko, Mick Fanning, John John Florence, Yadin Nicol, Ace Buchan, Pat Gudauskas, CJ y Damien Hobgood, Mitch Coleborn y Kohl Christensen desafiando a Cloudbreak en condiciones extremas, mientras los jueces y organizadores observaban atónitos desde los barcos de apoyo.

La decisión de la ASP: Seguridad ante todo

La ASP justificó la suspensión del evento en función de la seguridad de los competidores. En un tour que busca las mejores olas del planeta, la prioridad es siempre garantizar que las condiciones, por espectaculares que sean, permitan un surf de alto rendimiento y no se conviertan en una simple lucha por la supervivencia.

No debió ser una decisión fácil de tomar. Por un lado, estaba el patrocinador, Volcom, que seguramente se relamía ante la posibilidad de ver romper las mayores olas en un campeonato de la ASP desde Tahití el año anterior. Esto habría sido un éxito rotundo en términos de publicidad y retransmisión para la marca. Por otro lado, estaban los surfistas, quienes se jugaban la vida en el agua, y finalmente, la ASP, que debía equilibrar los intereses de ambas partes.

En la reunión, participaron el director de la prueba, Matt Wilson, un representante de los surfistas y el jefe de los jueces, Richie Porta. Mientras que Porta votó a favor de continuar con la prueba, Wilson y el representante de los surfistas se manifestaron en contra.

Matt Wilson se enfrentó a la responsabilidad de continuar con la competición y arriesgarse a que alguien resultara gravemente herido o incluso falleciera (dada la peligrosidad de las condiciones), o bien aplazarla. Finalmente, optó por esta última opción, al igual que los surfistas.

Se supo que algunos surfistas argumentaron que no contaban con el equipamiento adecuado para esas olas. El quiver de muchos de ellos no incluía tablas lo suficientemente grandes, mientras que aquellos que estaban en el agua habían llegado específicamente para surfear olas gigantes.

Un legado imborrable en la historia del surf

El Big Thursday en Cloudbreak se convirtió en un hito en la historia del surf, no solo por las olas que se surfearon, sino por la decisión valiente de la ASP de priorizar la seguridad de los competidores. Esta jornada sigue siendo recordada por surfistas y aficionados, un recordatorio de que el surf es tanto un deporte de alto rendimiento como un acto de respeto hacia el océano.

La historia de aquel día en Cloudbreak nos recuerda que, aunque el surf es una búsqueda de la ola perfecta, la seguridad y el respeto por el mar siempre deben estar en primer plano.

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